Esta actividad introduce a los estudiantes en la computación analógica mediante un pequeño evaluador de circuitos analógicos. A través del montaje de circuitos sencillos, los estudiantes resuelven ecuaciones lineales y ecuaciones diferenciales básicas de forma práctica. Algunos ejercicios están relacionados con problemas mecánicos simples como el movimiento o las oscilaciones. La actividad utiliza amplificadores operacionales para representar operaciones matemáticas como sumar, integrar o derivar. Así, los estudiantes pueden ver cómo las matemáticas se transforman en señales eléctricas reales. La experimentación directa facilita la comprensión de conceptos abstractos. También fomenta el pensamiento científico y la conexión física, matemáticas y tecnología. La actividad ofrece una primera aproximación intuitiva al concepto de computación analógica.




